Consejos para mantener tus plantas en invierno

1. Conoce la resistencia al frío de tus plantas Identifica las especies más delicadas y prioriza su protección o traslado. 2. Ubicación y refugio Los jardines cerrados, patios techados o invernaderos caseros son grandes aliados. 3. Riego con cuidado Evita mojar hojas en días fríos y húmedos para prevenir hongos. 4. Luz natural limitada El […]
27/05/2025

1. Conoce la resistencia al frío de tus plantas

Identifica las especies más delicadas y prioriza su protección o traslado.

  • SENSIBLES al frío: suculentas, helechos, albahaca, geranios, orquídeas, buganvilias.
  • RESISTENTES: lavanda, romero, caléndulas, rosas, crisantemos, coníferas, plantas nativas.

2. Ubicación y refugio

Los jardines cerrados, patios techados o invernaderos caseros son grandes aliados.

  • Colócalas cerca de ventanas que reciban sol de mañana.
  • Evita dejarlas en habitaciones muy frías o sin ventilación.
  • Protege del viento frío y las heladas: usa mantas térmicas, botellas plásticas invertidas, o estructuras simples de plástico.
  • En la ciudad y zonas costeras, resguárdalas del viento húmedo.
  • Tomar en cuenta priorizar refugio ante heladas fuertes.

3. Riego con cuidado

Evita mojar hojas en días fríos y húmedos para prevenir hongos.

  • Las lluvias suelen ser frecuentes, así que en exterior puede no hacer falta regar a menudo.
  • En interior, Revisa el sustrato antes de regar. El frío hace que el agua tarde más en evaporarse.
  • Riego ideal: por la mañana, con agua a temperatura ambiente.

4. Luz natural limitada

El sol de invierno es suave, pero necesario. ¡Aprovéchalo al máximo!

  • Las horas de sol directo son pocas. Busca la mejor orientación: noreste o norte.
  • En zonas urbanas, la luz puede ser bloqueada por edificios: ayúdate con luces LED de cultivo si notas que tus plantas se debilitan.
  • Límpialas regularmente: el polvo bloquea aún más la poca luz que reciben.

5. Humedad ambiental controlada

Mejorar la ventilación es más útil que aumentar la humedad en este clima.

  • El alto nivel de humedad en invierno puede favorecer hongos, moho o enfermedades fúngicas.
    • Evita ambientes encerrados y mal ventilados.
    • No nebulices las hojas si no es necesario.
    • Asegúrate de que las plantas tengan buena aireación.

6. Protección del suelo y raíces

La protección térmica de raíces es esencial en lugares con heladas frecuentes.

  • En jardín: agrega hojas secas, viruta, pasto seco o compost como cobertura.
  • En macetas: eleva las macetas del suelo con bases de madera o ladrillos para evitar el contacto con superficies heladas.

7. Evita fertilizar y podar intensamente

Deja que la planta conserve su energía.

  • Las plantas están en reposo. Fertilizarlas en esta etapa no las fortalece, sino que puede dañarlas.
  • Solo retira hojas secas, enfermas o partes rotas.
  • La poda fuerte es recomendable al final del invierno o en primavera.